Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEES)

El 22 de febrero de 2015 entró en vigor el Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

¿Que son los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE)?  Son aquellos aparatos que contienen algún componente eléctrico o electrónico, así como sus consumibles. Ejemplo: televisores, móviles, cables de alimentación, lavadoras, frigoríficos, etc.

¿Qué puede contener los RAEE?

  1. A) Sustancias peligrosas, como cadmio, mercurio, plomo, arsénico, fósforo, aceites y gases que agotan la capa de ozono (gases refrigerantes) o que contribuyen al calentamiento global, de ahí la importancia de que estos residuos sean correctamente tratados.
  2. B) Metales, tierras raras (contenidos en todas las pantallas de los dispositivos electrónicos) y otros materiales que constituyen un valioso recurso que no puede perderse y debe ser recuperado en la última etapa de la vida del aparato a través de su reciclado o valorización conservándolos para futuras generaciones.

 

Queda prohibido expresamente en el Real Decreto 110/2015, el abandono de RAEE en la vía pública o su entrega a operadores o gestores NO REGISTRADOS.

 

¿Qué sanción se pone por venta, entrega o cesión de residuos peligrosos y no peligrosos?

La entrega de RAEES peligrosos (frigoríficos, televisores, etc), a empresas que no sean Gestores Autorizados de Residuos, según la Ley 22/2011, se considera infracción muy grave con multa que van desde 300.001 euros hasta 1.750.000 euros. En caso de residuos no peligrosos, se trataría de una infracción grave con sanción que va desde 901 euros hasta 300.000 euros.

¿Qué puede hacer el usuario? 

  1. A) Destinarlo a su reutilizaciónentregándolo a entidades sociales sin ánimo de lucro, a los establecimientos dedicados al mercado de segunda mano o a través de otras vías de entrega para su reutilización y alargamiento de la vida útil de los productos.
  2. B) Desecharlo como residuos entregándolo como RAEE en las instalaciones o puntos de recogida de las Entidades Locales, de los distribuidores (comercio y grandes superficies), de los gestores de residuos autorizados.

 

Los distribuidores, cuando el usuario adquiera un nuevo aparato  doméstico, tendrán que aceptar el RAEE tanto en el punto de venta, como cuando realice la entrega en el hogar al suministrarle el nuevo producto electrónico y/o eléctrico. En todos los casos el usuario recibirá acreditación documental de la entrega del RAEE.